Estaba ,yo, acostada en mi cama, de lado, tratando de dormir.
Era otra noche en la que me costaba trabajo dormirme. Decidí cerrar mis ojos y poner la mente en blanco, relajarme y tararear una canción, cosa que siempre funcionaba. Pero esta noche no. Algo, por alguna razón me impedía soñar. Veía como el segundero pasaba veloz, ya eran las 11 de la noche. De pronto, escuché un sonido del pasillo, eran como pasos, pero todos en mi casa ya dormían. Los pasos se acercaban casa vez más y venían en dirección a mi pieza. Como el suelo es de madera algunas tablas rechinaban, mientras el cuerpo casa vez más se acercaba. Me asusté tanto, obviamente no era algo normal. No sabía qué hacer.Atiné a taparme entera con el cobertor y a pensar en "Cosas Lindas" y a creer que todo esto era nada más que un sueño. El sonido era cada vez más fuerte y pesado y venía entrando a mi pieza, en dirección a mi cama,
¿Cómo era posible que nadie más que yo escuchara aquellos ruidosos pasos que rompían el típico silencio de la noche?
De pronto el cuerpo paró ante mi cama. Yo ni me moví, estaba sumamente asustada. Tuve la impresión de que "La cosa" me observó fijamente por un instante, que apoyaba su especie de cabeza en mi almohada. De pronto oí la campanita de mi gato, eso me puso feliz: al menos mi gato podría ver a "La cosa" y avisarle a los demás de mi grave peligro de vida. En seguida "Benito" se metió a mi cama, para dormir junto a mí. Otra vez reinó la paz y tranquilidad en aquella aterradora noche...
¿Habrán sido reales los pasos o no? Ni pensé en mencionársela a alguien, sería un secreto.
¿No es fustrante cuando uno quiere dormir pero no puede?
No hay comentarios:
Publicar un comentario