
Un día un monstruo se aburrió de permanecer todo el rato oculto en su cueva. Le parecía muy aburrido. Por eso decidió salir a asustar niños.Según él, sería tarea fácil, ya que tantos años en una cueva oscura y sin más alimento que algunos ratones, había perdido su belleza juvenil.
El monstruo era bastante alto y tenía una gran melena alrededor de lo que podemos llamar cara. El resto del cuerpo estaba lleno de mechones oscuros, pero en otras zonas no había casi nada de pelo. Tenía una cola, larga. En la punta tenía una pelotita de color rojo, que brillaba al contacto con la luz. Sin duda su aspecto era deplorable.
Caminó un momento, hasta que llegó a un pueblo muy bonito. Escogió una casa al azar. Trepó por la pared, muy silenciosamente para no ser oído por nadie. Entró por una ventana, caminó por un largo pasillo, y entró a la habitación de un niño de no más de 7 años. El monstruo estaba muy feliz, aquel niño gritaría mucho al verlo, y por lo mismo se pondría muy feliz. Se acercó de puntitas, sigilosamente, para no ser oído. Moverse así le costaba mucho trabajo, por su gran cuerpo. Puso su enrome rostro enfrente del rostro dele niño, por lo menos a 5 centímetros. preparó su mejor morisqueta y dijo:
-¡Buh!.
El niño, inmediatamente abrió los ojos, lo miró y no hizo nada, más que mirarlo fijamente a los ojos. Hasta que el montruo rompió el silencio:
- ¿Te asustaste?
-No, ¿Por qué debería haberme asustado? Dijo el niño muy seriamente.
- Hmmmm, tal vez porque soy un monstruo y soy algo feo. Dijo tímidamente el monstruo.
- ¡Ah,claro! tú eres un monstruo. Pero ya nada me sorprende.
- ¿Ah, no?
-No. Tengo muchos hermanos. Uno de ellos es punk. Tengo un tío que es payaso y mi madre se aplica cremas en la cara, que la hacen parecer un mostruo de verdad.
-¿¡Acaso no crees que soy un monstruo real!? Dijo algo indignado el mostruo.
- No. Ya nada me sorprende. He visto muchas películas de Aliens y monstruos y ellos no son como tú. Además tengo internet, ahí puedo ver todo lo que quiera.
- ¡Wow! Cuando yo era joven y asustaba a otros niños, ellos gritaban mucho y tenían eternas pesadillas. Eres un niño moderno y yo un monstruo anticuado. Ah y soy real.
- Te creo. Pero si no te importa mañana muy temprano iremos a comprar mi nueva computadora, así que debo dormir bien. Hasta siempre.
-Claro. Me iré enseguida.
El monstruo muy decepcionado se fue a su cueva y durmió por otros 20 años.